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Rinoplastia secundaria: cuándo conviene, cómo se realiza y qué esperar

La rinoplastia secundaria (o de revisión) es la intervención indicada cuando, tras una primera rinoplastia, persisten irregularidades que alteran la armonía de la nariz: pequeñas deformidades del dorso, una punta ancha o descendida, o asimetrías que se mantienen al mirarse de frente y de perfil. Su objetivo es corregir lo que quedó pendiente respetando las proporciones del rostro.

¿Cuándo considerarla?

La valoración suele realizarse cuando han transcurrido 9–12 meses desde la cirugía inicial. Antes de ese periodo, el comportamiento de los tejidos (edema, fibrosis) todavía puede cambiar el contorno. Si, pasado ese tiempo, persisten hundimientos del dorso, irregularidades palpables, una punta poco definida o caída, o desviaciones visibles, conviene estudiar una revisión.

Cómo se realiza: técnica de rinoplastia abierta

En la práctica del Dr. Yillian Torres, la rinoplastia secundaria se corrige por medio de la técnica de rinoplastia abierta. Esta vía ofrece exposición directa de las estructuras nasales y permite correcciones precisas, tanto en el dorso como en la punta. Es frecuente que el paciente de revisión presente un dorso excavado por resecciones previas, o defectos de punta (anchura, caída, asimetría). En estos contextos, la cirugía abierta facilita reconstruir soporte, nivelar el dorso y redefinir la punta.

Resultado de rinoplastia secundaria
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Rinoplastia secundaria

Corrige resultados previos, cuando el paciente ya se realizó una cirugía de Nariz, y los resultados estéticos y funcionales no fueron los esperados.

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Planificación y expectativas

La planificación parte de un análisis fotográfico completo (frontal, perfil, tres cuartos) y, cuando existe, de las imágenes pre y posoperatorias de la cirugía anterior. Se define una lista concreta de problemas a resolver y se priorizan metas alcanzables según diversos factores. La recuperación suele cursar con menos inflamación visible que una primera rinoplastia, aunque la definición fina aparece de forma progresiva con los meses.

Testimonio de un paciente satisfecho

A los seis días de posoperatorio de una rinoplastia secundaria, el equipo registró un edema casi imperceptible y contornos ya mejor definidos para ese momento de recuperación. El testimonio del paciente resume la experiencia:

“Yo me había operado en Guayaquil y el resultado no fue bueno: la nariz quedó baja y caída. Decidí operarme en Manta con el Dr. Yillian Torres. Hoy me retiraron los puntos; gracias a él y a su equipo, mi nariz se ve muy bien y estoy muy contento.”

Los resultados individuales varían según la anatomía y el tipo de corrección realizada, pero el objetivo es constante: estabilidad estructural y una nariz proporcionada que se integre al rostro.

¡Agenda una consulta y revisaremos tu caso!

La rinoplastia secundaria aporta valor cuando hay indicaciones claras, un diagnóstico preciso de lo que debe corregirse y una planificación cuidadosa con técnica abierta. La combinación de exposición adecuada, reconstrucción estructural cuando corresponde y objetivos realistas permite mejorar el dorso, redefinir la punta y ordenar las asimetrías residuales.

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